
Introducción
Hablemos con sinceridad sobre los calentadores para exteriores. Hemos desarrollado nuestros calentadores infrarrojos más vendidos, tanto los de tipo mural como los de pie, para que puedan resistir cualquier condición climática exterior.
La durabilidad es lo más importante. Nos aseguramos de que el elemento calefactor, las piezas ópticas y los componentes eléctricos estén protegidos del vapor y las salpicaduras. De esta manera, no tendrás que lidiar con un calentador que se daña demasiado pronto.
¿Qué hay dentro?
Estos calentadores funcionan gracias a un sistema eléctrico sólido, lo que les permite mantener su eficiencia y seguridad día tras día. La tubería de halógeno genera mucho calor en un espacio reducido, por lo que obtienes un calentamiento rápido sin necesidad de una máquina enorme.
Es una opción ideal para uso en exteriores. Sientes el calor desde el momento en que lo enciendes, y su diseño evita que las partes importantes del calentador queden expuestas al agua o a la condensación.
¿Y la función antivaho? No sirve solo para mejorar el aspecto visual. Evita que la humedad disperse los rayos de calor, lo que podría causar zonas calientes y frías. Esas diferencias de temperatura ponen estrés en la tubería y en sus conexiones, lo cual es una causa común de fallos en los calentadores. Además, la protección contra salpicaduras mantiene a raya la lluvia y las salpicaduras de los extremos de la tubería y los cables.
Los materiales que elegimos
Elegimos tubos de cuarzo llenos de halógeno, con un recubrimiento protector y un conector R7s. El cuarzo es muy resistente: puede soportar altas temperaturas y no se agrieta cuando las temperaturas cambian bruscamente, a diferencia del vidrio normal.
El recubrimiento protege contra la humedad y la suciedad, lo que ayuda a mantener una temperatura constante a lo largo del tiempo.
El conector R7s es una elección práctica: permite una conexión segura y facilita su reemplazo cuando sea necesario. Incluso con vibraciones o ajustes regulares, los cables permanecen seguros.
Cómo funciona para ti
Si eliges un modelo mural, ahorrarás espacio en el suelo, además de mantener el calentador alejado de las zonas donde pueden haber salpicaduras. Los modelos de pie ofrecen más flexibilidad en cuanto a la ubicación, pero como están más cerca de las superficies húmedas, la protección contra salpicaduras es aún más importante.
Recuerda una cosa: la alta densidad de calor hace que los objetos cercanos al calentador se calienten rápidamente. Por eso, debes elegir bien el lugar donde colocarlo y asegurarte de que los materiales cercanos puedan soportar ese calor intenso. Dale algo de espacio y ventilación para controlar la temperatura general.
Con todo esto en cuenta, la protección antivaho y contra salpicaduras cumplirá su función: mantendrá tu calentador funcionando bien, incluso cuando el aire esté húmedo.